Sí, y en Roma se confesaron centenares de miles de jóvenes. Pero esto te lo cuento en el capítulo siguiente. El Papa tuvo palabras de aliento y estímulo para todos: Me gustaría daros un abrazo: a los que estáis aquí; a los que se unirán espiritualmente con nosotros; y a los que se sienten lejanos. A todos os digo: Cristo está cerca de ti y te ama. ¡Acógelo!
|
||
|
|
||
|
LA JMJ 2000 EN CIFRAS |