Programa Segundo: |
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El encuentro |
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El secreto |
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Ha llegado la hora de desvelar la identidad de A.A. para los que todavía no la conozcan. Su nombre completo es Aurelio Agustín. ¿Verdad que podría haber nacido en nuestro siglo? Tiene nuestros mismos problemas. Se enfrenta a parecidos interrogantes. A.A. no es contemporáneo ya que nació hace diecisiete siglos, exactamente en el año 354. Su ciudad de origen es Tagaste (hoy una ciudad de Argelia). Su madre se llamaba Mónica y ejerció sobre él una influencia decisiva con sus oraciones, su ejemplo y sus consejos. Su padre, Patricio, era pagano, pero a la hora de la muerte recibió el bautismo. Todo lo que se ha contado en las páginas anteriores lo cuenta él en primera persona en el libro LAS CONFESIONES. Se encontró con Cristo y cambió su vida. Desde ese momento, todos los talentos que había empleado en corromperse y en corromper a los demás con su vida desordenada, los utilizó en hacer el bien. Fue un cristiano consecuente y no un cristiano light. Cristo cambió su vida, que fue muy larga. Su conversión fue en el año 386 y vivió hasta el 430. Venció los obstáculos que le parecían insuperables, con la ayuda de la gracia de Cristo. Dejó su escepticismo de antes y se puso a enseñar con todas sus fuerzas la Verdad que había descubierto. Escribió varias docenas de libros, fue ordenado sacerdote y después consagrado obispo de Hipona, ciudad que convirtió en un gran centro de la cristiandad. Defendió la verdad con todas sus fuerzas. A.A. figura como uno de los grandes hombres de la historia del cristianismo; hombre siempre actual, que influyó decisivamente en la cultura europea. Es uno de los Padres de la Iglesia y el fundador de la Filosofía de la Historia. Tenía unas grandes dotes naturales de inteligencia, sensibilidad, vitalidad, voluntad, estilo, etc. Pero hemos visto para qué le servían todas esas cualidades cuando no tenía a Dios en su corazón... No era feliz. Aurelio Agustín fue fiel a la gracia de Dios desde su conversión hasta el final de su vida, hasta la santidad. A.A. es SAN AGUSTÍN, un gran santo de la Iglesia católica, hombre al que la posteridad ha ensalzado siempre: teólogos, científicos, historiadores, escritores, místicos, moralistas, sociólogos, filósofos... Miles y miles de hombres se han llamado Agustín, en su honor, a lo largo de los siglos y también muchísimas mujeres se han llamado Mónica, como su madre, Santa Mónica. Puedes leer su vida en el libro de LAS CONFESIONES, el primer libro que escribió y que ha sido reeditado miles de veces a lo largo de estos dieciséis siglos. Pero antes..., ¿me dejas que te haga algunas preguntas? Porque, aunque ya hemos superado el temido efecto 2000 de los
ordenadores, puedes estar sufriendo todavía tu propio efecto 2000. ¿Cómo librarse? |
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