Querid@ amig@:
Ya conoces -al menos de un modo muy resumido- la vida de A.A.,
S. Agustín. Es apasionante. Es la historia de un hombre que sacudió su
pereza mental, que se libró de todas sus versiones antiguas y cambió su programa
obsoleto de vida. La historia de un hombre que tuvo la valentía de preguntarse: ¿si
otros se han propuesto ser santos, por qué yo no? Y que instaló en su existencia la
mejor, la más reciente, la última y la primera, la eterna verdad: Cristo.
Te animo a que tengas la misma experiencia. Nunca te arrepentirás de
buscar la verdad, y de seguirla una vez encontrada. Vale la pena abrir las puertas de
nuestra vida a Cristo. Es el modo de ser feliz haciendo felices a los demás.
Si alguna vez tropiezas o pierdes el camino, ya sabes que Cristo
nuestro Señor nos está siempre esperando con los brazos abiertos en el sacramento de la
Penitencia.
Y, tanto si estás buscando como si ya has encontrado, te invito a que
te vengas a la XV Jornada Mundial de la Juventud a la que nos convoca el Papa. Millones de
jóvenes, celebraremos nuestra fe, en Roma, junto a San Pedro, del 15 al 20 de Agosto del
año 2000. Será inolvidable. Es una forma estupenda de comenzar el Tercer Milenio. ¡Te
esperamos!
Con todo cariño, rezo por tu corazón inquieto
y por el de tus amig@s, y os bendigo
+Antonio María Rouco Varela
Cardenal Arzobispo de Madrid |